sábado, 4 de diciembre de 2010

Locos por la Televisión


El "consumismo televisivo infantil" es hoy una realidad producto del contexto social en el que vivimos. Los niños están sobreexpuestos a los medios, y en especial a la televisión, que se ha convertido en su particular fábrica de sueños y deseos. Algunas cuestiones interesantes:

Impacto de la TV en los niños

En el siglo XXI, y según los últimos estudios realizados, los niños pasan más tiempo ante la televisión que en la escuela. Y aún hay una conclusión más reveladora si cabe en lo que respecta a la televisión nacional: la programación infantil está desapareciendo de la parrilla televisiva porque no resulta rentable para los canales de televisión y las empresas a los que pertenecen.
Los más pequeños son los más expuestos a la influencia negativa de la llamada “Caja Tonta”. Los niños ya no sólo nos piden los juguetes más caros y sofisticados; ahora, empujados por publicidad que ven en la televisión, ya se permiten el lujo de aconsejarnos qué modelo de coche comprarnos y de exigirnos que les compremos ropa de marca. Por este motivo, protegerles y educarles en un consumo crítico y racional de la televisión se convierte en nuestros días en una responsabilidad prioritaria para los padres, educadores y profesores.
El objetivo de enseñar a los niños a reflexionar sobre lo que les muestra la televisión no es competencia exclusiva de los padres: el reto de educarles en un consumo responsable de los medios audiovisuales debe ser compartido con los centros educativos. Una idea que propone la doctora en sociología y psicología Victoria Tur sería incorporar este tipo de enseñanza a en la asignatura de "Educación para la ciudadanía".

Que podemos hacer

Seleccionar: es conveniente acostumbrar a los niños y a los jóvenes a aprender a elegir, anticipadamente, lo que van a ver.
Charlas familiares: Es conveniente que los padres conversen en familia, siempre desde el respeto y la tolerancia, sobre el porqué de las elecciones de los programas televisivos seleccionados y el para qué (distraerse, informarse, aprender...).
Organización: Será más fácil decidir con autonomía qué ver si lo hacemos en un momento del día en el que no estemos viendo la televisión e incluso si planificamos con antelación qué se verá en una semana.
Moderación: Todos los estudios indican que los niños pasan demasiado tiempo delante del televisor. Es conveniente que regulemos su consumo.
Distribución: Hay que fomentar en los niños y jóvenes pasatiempos alternativos a la televisión, compartiéndolos con ellos. Puede ser útil, que elaboremos una lista con las tareas que componen su uso del tiempo e intentemos reequilibrar este reparto de manera más beneficiosa para el niño. Los adultos deben compartir con los niños y jóvenes estos gustos. En general, un niño prefiere pasar el rato participando en cualquier actividad con sus padres que ninguna otra cosa.
Orientación: Dentro de nuestros hogares hay decenas de recursos de ocio para compartir. Debemos esforzarnos por cultivar con los niños, de manera regular y no excepcional, aficiones caseras, alternativas al consumo televiso, e impedir que recurran a él simplemente por pereza, inercia o por nuestra comodidad.
Necesidades: La televisión puede hacer olvidar que los niños deben jugar con otros niños. Deberíamos fomentar actividades colectivas, como la práctica de algún deporte de equipo.
Sedentarismo: El consumo excesivo de televisión también tiene consecuencias sobre la salud del niño. Es responsabilidad de los padres que desarrolle hábitos saludables en cuanto a horas de sueño, alimentación y ejercicio físico.
Interés: Si los niños o jóvenes presentan interés por algún tema específico de los contenidos televisivos (programas deportivos, documentales geográficos o de animales, programas de cine, de bricolaje...) los padres y educadores pueden aportar fuentes de información alternativas y complementarias a la televisión para que cultiven esa inquietud: revistas, periódicos, libros...

Debemos ayudar a los niños a “interpretar” críticamente y con autonomía los mensajes que les llegan de la televisión, explicándoles que una cosa son los hechos en sí y otra, muy distinta, las noticias, que de él recibamos.


He colgado un vídeo simpático que os aconsejo que veáis. Refleja como el mejor amigo del hombre decide abandonar el hogar ya que su mejor compañero ha elegido otra compañía. ¡¡A ver que os parece!!


Enlaces de Interés:

http://vlex.com/vid/educacion-television-necesaria-integracion-200521

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